Cuando falta una o varias piezas dentales, existen distintas soluciones protésicas. Dos de los términos que más se escuchan son "prótesis removible" y "prótesis fija". Aquí te explicamos en qué se diferencian.
Prótesis removible
Es una pieza que el propio paciente puede colocar y quitar de la boca, ya sea para dormir o para su limpieza diaria. Puede reemplazar una o varias piezas (parcial) o toda una arcada dental (total).
- Suele ser una opción más accesible en costo.
- Se puede ajustar o reparar con relativa facilidad si cambia la boca con el tiempo.
- Requiere cuidado diario específico (ver nuestra guía de cuidado de prótesis) y un periodo de adaptación.
- En materiales como cromo o Valplast, puede lograr buena retención y comodidad.
Prótesis fija
Se cementa o se fija de forma permanente (o semipermanente) sobre los dientes remanentes o sobre implantes, y no la retira el paciente. Incluye coronas individuales y puentes.
- Sensación más parecida a un diente natural, sin piezas que quitar y poner.
- En el caso de un puente convencional, generalmente requiere desgastar los dientes vecinos para servir de soporte (esto lo evalúa el odontólogo).
- Suele tener un costo mayor que una prótesis removible equivalente.
- Con buenos hábitos de higiene, puede tener una vida útil larga.
¿Qué factores influyen en la decisión?
- Cuántas piezas faltan y en qué posición de la boca.
- El estado de salud de las encías y el hueso de soporte.
- El presupuesto disponible.
- La preferencia y estilo de vida del paciente.
La decisión final siempre la toma el odontólogo tratante junto con el paciente, después de una evaluación clínica. En Laboratorio Dental Max fabricamos ambos tipos de trabajo —removibles y fijos, en distintos materiales— según la indicación exacta que nos envía el odontólogo.